Del 21 al 24 de mayo, eXp España participará como expositor en SIMA 2025, el Salón Inmobiliario de...
El mercado inmobiliario no es el problema en 2026. El modelo, sí
El inicio de 2026 vuelve a situar al sector inmobiliario en el centro del debate. Se habla de precios, de demanda, de tipos de interés y de sí el mercado está más lento o simplemente más selectivo. Sin embargo, cada vez resulta más evidente que el principal reto para muchos profesionales inmobiliarios en España no es el mercado, sino el modelo desde el que intentan competir en él.
El mercado evoluciona. Siempre lo ha hecho.
Lo que no siempre evoluciona al mismo ritmo es la estructura del negocio inmobiliario.
El mercado inmobiliario en España en 2026
En 2026 el mercado inmobiliario español sigue activo, aunque más maduro. Las compraventas continúan, tanto en vivienda habitual como en inversión y segunda residencia, pero los procesos son más largos y el comprador está mejor informado. La negociación es más técnica y el margen de error, menor.
Esto no es un síntoma de crisis, sino de profesionalización.
El problema aparece cuando muchos agentes y agencias intentan afrontar este contexto con modelos pensados para otro momento del mercado, donde el volumen compensaba la ineficiencia y los costes estructurales no pesaban tanto en la rentabilidad final.
Más trabajo no siempre significa más rentabilidad inmobiliaria
Uno de los grandes errores del sector es asumir que, ante un mercado más complejo, la solución pasa por trabajar más horas. Más captación, más visitas, más portales, más inversión en marketing sin una estrategia clara.
En la práctica, muchos agentes inmobiliarios en España mantienen un alto nivel de actividad, pero con márgenes cada vez más ajustados y una dependencia total de la siguiente operación. Si el ritmo baja, los ingresos caen de forma inmediata. No hay escalabilidad ni previsión real.
Aquí no falla el mercado. Falla el modelo de negocio inmobiliario.
El modelo inmobiliario tradicional, basado en estructuras físicas costosas, altos gastos fijos y una relación directa entre tiempo trabajado e ingresos, muestra en 2026 sus principales limitaciones. Especialmente para agentes con experiencia que ya han alcanzado un volumen estable de operaciones.
Este modelo dificulta:
-
Escalar sin aumentar costes
-
Mejorar la rentabilidad real
-
Construir un negocio con valor a largo plazo
Cuando el negocio solo funciona si el agente está presente en todo momento, el crecimiento tiene un techo claro. Y ese techo no lo marca el mercado, sino la estructura.
Nuevos modelos inmobiliarios: una respuesta al contexto actual
En los últimos años, y de forma cada vez más visible, han empezado a ganar peso modelos inmobiliarios más ligeros, con menor carga estructural, apoyados en tecnología y con mayor autonomía para el profesional. No como una moda, sino como una adaptación lógica a un mercado más competitivo.
Estos modelos permiten:
-
Reduccir costes fijos
-
Operar de forma más flexible
-
Acceder a herramientas profesionales sin grandes inversiones
-
Diversificar los ingresos más allá de la venta directa
En este escenario, eXp aparece en la conversación de muchos agentes y responsables inmobiliarios como una alternativa alineada con las necesidades reales del sector, especialmente para quienes buscan crecer sin asumir más carga estructural.
2026: un año clave para revisar el modelo inmobiliario
Este año no será decisivo por lo que haga el mercado, sino por las decisiones que tomes como inmobiliario respecto a tu forma de trabajar. Seguir operando con un modelo que limita la rentabilidad y la escalabilidad es, hoy, uno de los mayores riesgos.
Revisar el modelo no significa empezar de cero, sino preguntarse:
-
¿Mi estructura actual me permite crecer sin trabajar más horas?
-
¿Estoy construyendo un negocio inmobiliario sostenible?
-
¿Dependo únicamente de la próxima operación para mantener mis ingresos?
Responder a estas preguntas con honestidad es el primer paso.
Si el mercado inmobiliario fuera el problema, todos los profesionales estarían en la misma situación. Y no es así. Algunos crecen, otros se estancan y otros empiezan a replantearse su futuro profesional.
